sábado, 23 de julio de 2011

Camps entre Rubalcaba y Galileo

Con ese ingenio que tiene siempre González Pons para colocar el titular, el portavoz del PP recomendó a Rubalcaba “una chupadita” de la misma medicina que ha tomado Francisco Camps. La fórmula magistral de Pons, la “chupadita”, es original. La idea no. Apenas un minuto después de que Camps dejara el cargo, toda la derecha afinó sus trompetas contra el candidato socialista para pedir con una sola voz su dimisión. Equiparan la Gürtel con el Faisán y olvidan tres cosas básicas. La primera, que Rubalcaba no está imputado por delito alguno y Camps sí: está a punto de sentarse en un banquillo ante un jurado popular. La segunda, que incluso si Rubalcaba fuese imputado mañana, tendría que esperar dos años largos para dimitir, si damos por ejemplar el comportamiento de Camps, que lleva casi 900 días deslizándose por la pendiente judicial. La tercera, que el único dirigente político procesado en el caso Faisán – Víctor García Hidalgo, exdirector general de la Policía– fuedestituido (por Rubalcaba) en el año 2006, mientras que las Cortes Valencianas siguen llenas de imputados del PP. Incluido Camps, que no ha renunciado a su escaño.

Puestos a buscar simetrías, aún son más estridentes las que apunta en su blog Juan Cotino, el presidente de las Cortes Valencianas que se llevó un crucifijo y una Biblia a su toma de posesión. Cotino compara a Camps con Adolfo Suárez y con Galileo Galilei. Tal cual. “Igual que sucedió con Galileo, el tiempo y la historia van a hacer justicia con Francisco Camps”, dice Cotino. Con tanta hagiografía, hay algo que no cuadra en las reglas de tres del PP. Si Camps es más inocente que Galileo, que Gandhi, que Jesucristo o que la madre de Bambi, ¿por qué lo han obligado a dimitir?


Funte: Escolar.net

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